Incontinencia de orina

La incontinencia de orina es mucho más común de lo que se piensa, puede aparecer a cualquier edad, pero afortunadamente tiene tratamientos que han demostrado excelentes resultados.

Todas las personas deben ser capaces de orinar solo en el momento en que voluntariamente lo desean y contener la orina dentro de la vejiga sin problemas. Cualquier pérdida o escape involuntario, sin importar su volumen o las circunstancias en que ocurre, es anormal y constituye un cuadro de incontinencia urinaria.

Muchas estadísticas informan que hasta un 40% de las mujeres en edad reproductiva presentan algún tipo de incontinencia de orina, cifra que se eleva casi al 50% posterior a la menopausia.

Entre estas enfermedades se puede destacar la incontinencia urinaria de esfuerzo, especialmente en mujeres que han tenido embarazos y partos

Junto a la incontinencia de orina, se puede presentar prolapso genital (caída de los órganos pélvicos a través de la vagina), estitiquez y/o incontinencia anal. Esta tendencia ha aumentado por el incremento de la expectativa de vida, con el consiguiente aumento de pacientes de edad avanzada, y por la preocupación creciente de la población en su calidad de vida.

¿Por qué se produce la incontinencia urinaria?

La vejiga y el esfínter (músculo que cierra la salida de la vejiga) tienen por objeto almacenar la orina producida por los riñones, para expulsarla luego voluntariamente. Si se produce cualquier alteración del funcionamiento de la vejiga o del esfínter puede ocasionar incontinencia urinaria

Exámenes y diagnóstico

El estudio de la incontinencia urinaria comienza con la visita al médico especialista, quien realizará una evaluación clínica inicial y de laboratorio

Además, en la actualidad se cuenta con una serie de elementos que permiten realizar un diagnóstico preciso de este tipo de cuadros, entre los cuales están los cuestionarios de calidad de vida, exámenes de imagen y el llamado estudio urodinámico.

 

¿En qué consiste el tratamiento?

La mayoría de los problemas de incontinencia de orina son de tratamiento simple, que supone el uso de medicamentos y, eventualmente, programas de reeducación y/o kinesioterapia de la vejiga, el esfínter y el piso pélvico.

Sin embargo, en los casos de incontinencia de orina moderada y severa, la paciente necesitará procedimientos quirúrgicos. En la mayoría de los casos son efectivos y pocos invasivos.

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